A partir del 8 de marzo de 2025, las granjas de engorde en España deberán cumplir con una serie de nuevas disposiciones establecidas en el Real Decreto 159/2023, con el objetivo de mejorar el bienestar animal y la eficiencia de las explotaciones ganaderas. Estas normativas abarcan aspectos clave como el control ambiental, la alimentación, el espacio de reposo y la prevención del estrés térmico en los cerdos.
Entre los requisitos más relevantes se encuentra:
· Limitación del ruido continuo a 85 dB
· Reducción de concentraciones de gases en el ambiente con un máximo de 20 ppm de amoniaco y 3.000 ppm de CO₂.
· Obligación de llevar un registro mensual de estos parámetros.
· La iluminación en las naves deberá ser de al menos 40 lux durante ocho horas al día, garantizando una mejor visibilidad y confort para los animales.
El decreto también exige que las explotaciones con capacidad superior a 5,1 UGM (Unidad de Ganado Mayor) cuenten con sistemas adecuados de control de temperatura, ventilación, calefacción, refrigeración para prevenir el estrés térmico. Además, se deberá destinar al menos un 2,5 % de la capacidad total a espacios exclusivos para la observación y aislamiento de animales enfermos o con necesidades especiales. (Zona de cuarentena)
Otro punto crucial es la infraestructura de los recintos, que deberá minimizar el contacto de los cerdos con la orina y el estiércol, asegurando un área de descanso cómoda y limpia.
Se establece también el acceso permanente a materiales de enriquecimiento ambiental, como paja o serrín, para fomentar el comportamiento natural de los cerdos y reducir el estrés.
En cuanto a la alimentación, se fijan nuevas reglas para la disposición de puntos de comida y bebida en función del número de animales y su peso. Además, se prohíben ciertos procedimientos invasivos como el raboteo o la castración salvó justificación veterinaria y bajo condiciones controladas.

Regulaciones ambientales en granjas según el Real Decreto 159/2023
Los objetivos respecto al termino ambiental de la normativa se centran en reducir la contaminación, mejorar la calidad del aire y minimizar el impacto ambiental de las explotaciones ganaderas.
Uno de los principales requisitos es la limitación del ruido continuo a 85 dB, evitando sonidos duraderos o repentinos que puedan generar estrés en los animales. Sabemos que las granjas son menos ruidosas que el tráfico de una ciudad o que el tono de un teléfono y este factor no debe de preocuparnos mucho.
La concentración de gases en una granja puede llegar a ser un peligro para los animales, como bien hemos hablado en artículos anteriores, la importancia de una buena ventilación en la granja. La normativa exige registrar niveles de amoniaco y dióxido de carbono (CO₂) medidos a la altura de las cabezas de los cerdos
Otro aspecto clave es el control de la temperatura y la ventilación dentro de las instalaciones. Las granjas con capacidad superior a 5,1 UGM estarán obligadas a disponer de sistemas como ventilación forzada, calefacción o aire acondicionado, asegurando que la temperatura en los recintos se mantenga dentro de los rangos establecidos en su plan de bienestar animal. En caso de superar dichos rangos, se deberán aplicar medidas correctoras para evitar el estrés térmico en los cerdos.
Diferencia entre ventilación natural o forzada en las granjas
Existen dos tipos principales de ventilación: natural y forzada, y cada una tiene sus ventajas según el diseño y las necesidades de la granja.
Ventilación natural: Se basa en el flujo de aire que entra y sale de la nave sin necesidad de equipos mecánicos. Se logra con ventanas de guillotina que permiten el paso del viento. Es una opción económica y sostenible, pero depende mucho del clima y la orientación del lugar.
Ventilación forzada: Utiliza ventiladores, extractores o sistemas de climatización para controlar el flujo de aire dentro de la granja. Es ideal en zonas de clima extremo o en granjas con alta densidad de animales, ya que permite ajustar la temperatura y la calidad del aire de manera más precisa. Sin embargo, implica un mayor consumo de energía y mantenimiento.

Sistemas de calefacción o aire acondicionado si es necesario
El objetivo principal es garantizar que los cerdos permanezcan en un ambiente térmicamente adecuado para su bienestar. Para lograrlo, las granjas deben contar con sistemas de calefacción o aire acondicionado (o una combinación de ambos) en caso de que sea necesario para mantener los rangos de temperatura establecidos en el plan de bienestar animal de la granja.
Plan de bienestar animal: Este plan debe incluir los rangos de temperatura ideales que se deben mantener en la nave para evitar el estrés térmico en los animales. Si las condiciones ambientales se desvían de esos rangos, se deben aplicar medidas correctivas.
¿Cuándo son necesarios estos sistemas?: Los sistemas de calefacción o aire acondicionado se instalan en función de las necesidades específicas de la granja y de las condiciones climáticas, especialmente en explotaciones con grandes números de animales o en zonas donde el clima es extremoso (muy frío o muy caliente).
Calidad del suelo y acceso a materiales de enriquecimiento
La normativa establece regulaciones para mejorar las condiciones de cría y reducir el estrés en los cerdos. Entre los puntos fundamentales, se encuentran la calidad del suelo y la disponibilidad de materiales de enriquecimiento, dos factores esenciales para garantizar un entorno adecuado y saludable para los animales.
Evitar el contacto prolongado con orina y estiércol
El diseño de las granjas debe minimizar el contacto de los cerdos con desechos, evitando problemas de higiene y salud. Para ello, es imprescindible contar con sistemas de drenaje eficientes y superficies diseñadas para facilitar la limpieza. Un suelo en mal estado puede provocar infecciones y enfermedades en las pezuñas, afectando la movilidad y el bienestar de los animales.
Proveer un área de descanso limpia y térmicamente confortable
Cada cerdo debe contar con un espacio adecuado para descansar, asegurando que la zona esté bien drenada y libre de humedad excesiva. La temperatura y las condiciones del suelo juegan un papel importante en la prevención de enfermedades y en la comodidad de los animales, por lo que es crucial implementar medidas como la ventilación adecuada y la protección contra temperaturas extremas.
¿Conoces la diferencia entre un ambiente saludable o de riesgo para tus animales?
Uso de materiales masticables y juguetes antiestrés
Los cerdos tienen una gran necesidad de manipular objetos con el hocico y la boca. Por ello, la normativa exige la provisión de materiales adecuados que fomenten su comportamiento natural de exploración y reduzcan el riesgo de problemas como el estrés o la agresividad dentro del grupo.
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